El maridaje se define como la “unión, analogía o conformidad con que algunas cosas se enlazan o corresponden entre sí. Por ejemplo, la buena correspondencia de dos o más colores, etc.”. Es una práctica habitual que se realiza cuando se cocina, cuando se elige una bebida para acompañar la comida, cuando se elige con qué guarnición vamos a acompañar un plato o comida. Es, por ello, uno de los elementos decisivos en la gastronomía. Un maridaje del aceite de oliva es un excelente acompañamiento para tus platos.

¿Qué aporta en la cocina un maridaje de aceite de oliva virgen extra?

No es lo mismo usar un aceite suave y delicado, como el de “Arbequina”, para condimentar una ensalada, que usar un intenso “Picual”.

Los principios en los que nos basaremos ante un plato determinado para elegir el aceite en armonía al mismo y que resalte sus mejores características, son similares a los que se usan cuando se elige una bebida. Estos principios tienen una base práctica y hedónica basada en la experiencia. Siempre se debe de partir de un concepto básico, el de la libertad. Hay que sentirse libre de probar diferentes combinaciones y experimentar con las mezclas.

Factores básicos para elegir el maridaje del aceite de oliva correcto

A la hora de elegir el maridaje se deben tener en cuenta tres factores: la intensidad, la calidad y la naturaleza de los sabores.

En cuanto a la intensidad, es necesario equilibrar la intensidad del plato con la del aceite. Un plato de sabor intenso requerirá un aceite intenso organolépticamente. Sin embargo, un plato de sabor suave requerirá uno más delicado.

La calidad debe ser también acorde: un plato de alta cocina, de sabor complejo y con muchos matices, requerirá un aceite de alta calidad. Mientras que una preparación simple, como un pescado hervido, requerirá un aceite menos complejo.

En cuanto a la naturaleza de los sabores, el abanico de posibilidades es enorme. Se pueden elegir aceites con matices aromáticos similares a los del plato, para reforzarlos, o con aromas complementarios, que den una nueva complejidad al sabor de la preparación. A veces los opuestos se atraen, y no hay que descartar esta opción en un buen maridaje.

También se tendrá en cuenta un elemento que en la cata técnica no se observa: el color del aceite. En gastronomía será de enorme importancia, tanto para la decoración de los platos como para su aspecto en general.

Luego se puede analizar su aroma, las sensaciones que transmite en boca, y con estos elementos empezar a imaginar la unión, el casamiento con el alimento. Un aceite áspero no combinará bien con alimentos muy salados, que acentuarán su aspereza. Por lo tanto se recomienda para estos alimentos aceites de textura suave, dejando los más ásperos para combinarlos con alimentos cremosos.

De todas formas, siempre que se elija un aceite hay que experimentar, es la única manera de conseguir buenas combinaciones. En Bioole contamos con distintos aceites de excelente calidad y ecológicos, con los que obtendrás excelentes maridajes.