Una cuestión muy importante es aprender a conservar el aceite de oliva virgen extra con sus características iniciales. Conocer los trucos básicos de conservación te ayudará prolongar la vida útil del producto durante más tiempo y a mantener su sabor y propiedades. Toda nota de los consejos que te damos en Bioole.

Consejos para conservar el aceite de oliva virgen correctamente

En primer lugar, debes saber que la presencia o ausencia de humedad influye en la conservación. Cuando se envasa un aceite sin filtrar o “en rama”, hay que tener en cuenta que quedan restos de humedad e impurezas que tienden a decantar, depositándose en el fondo del recipiente. Con el transcurso del tiempo, fermentan provocando olores y sabores indeseables en el aceite.

La recomendación para los aceites “en rama” es darle preferencia en el consumo o cuando se vaya observando un sedimento en la parte inferior, trasvasarlos a un nuevo recipiente o, si se va a reutilizar, que esté limpio y seco. Con un aceite filtrado, a priori, no es necesario trasvasarlo de recipiente.

Los grandes enemigos del aceite de oliva

 

Los principales enemigos de cualquier tipo de aceite son tres fundamentalmente: luz, temperatura y oxígeno. Ya que son responsables de acelerar los procesos de oxidación y, por tanto, de la aparición del atributo rancio, indicativo de la misma.

LUZ

El conservado ideal del aceite es en ausencia de luz. Existen dos motivos fundamentales, uno es evitar la oxidación, y otro evitar la alteración en el color por deterioro de los pigmentos clorofílicos y carotenoides.

Cualquier aceite que llega a casa en un envase transparente (como en el caso de la botella de 1 litro de “Aceite Beniqueis”), se debe guardar en un armario sin luz. Sin embargo los envases de tetra brik y latas protegen perfectamente al aceite de este factor.

TEMPERATURA

Sobre la temperatura, la óptima de conservación se sitúa entre los 15 y 18°C. En casa hay que procurar mantener el aceite lo más alejado posible de cualquier fuente de calor del tipo que sea. Esta recomendación es aplicable a cualquier tipo de envase.

 

Respecto al frío hay que hacer una pequeña observación. Cuando la temperatura es baja, aparece en el aceite pequeñas bolitas o placas blancas. Éstas no son más que triglicéridos que llevan en su molécula ácidos grasos saturados que solidifican a bajas temperaturas. Ante ello no hay que preocuparte, sólo es consecuencia de la propia composición química del aceite. De hecho, cuando el aceite alcanza temperaturas ambiente agradables (18-20°C) desaparecen.

 

En definitiva, los consejos básicos para conservar el aceite de oliva son tres. Debe ser conservado en oscuridad, entre 15 y 18°C de temperatura y evitando el contacto con el oxígeno en la medida de lo posible.