Si nunca has estado en una cata de aceite de oliva, ¡en Bioole te lo recomendamos encarecidamente! Por si te animas, te damos unas nociones básicas para que seas un experto. El objetivo principal de una cata, en general, es individualizar las sensaciones para poder analizarlas, ordenarlas, interpretarlas, comunicarlas y poder plasmarlas en una ficha que reúna toda esta información.

Requisitos para celebrar una cata de aceite de oliva en condiciones

Una de las cuestiones de gran importancia en la normalización de la caracterización sensorial, es la copa de cata. La copa es el recipiente en el que se presenta y degusta el aceite. Cada copa debe ir acompañada de un vidrio de reloj que se utilizará para taparla, evitando pérdida de aromas y concentrando los volátiles olores del aceite en el espacio de cabeza.

Otro aspecto de importancia en la caracterización sensorial de los aceites, es la temperatura de presentación del aceite en el momento de realizar la cata. La temperatura del aceite debe ser de 28°C con una tolerancia de ± 2°C.

Las condiciones del local o sala de cata también deben ser las adecuadas. Se debe tener en cuenta la temperatura ambiente, que se establece entre 20 y 22°C y la humedad relativa que debe estar comprendida entre el 60 y el 70%.

La cata paso a paso

Después de tener en cuenta todo lo anterior  tendría lugar la cata de aceite propiamente dicha.

 

En ella primero vendría la parte de la olfacción del aceite. Tiene lugar hasta que el catador tenga una idea más o menos clara de la intensidad de los atributos medidos. Una vez finalizadas, el catador está en condiciones de probar el aceite.

 

Después de tomar un pequeño sorbo, hay que distribuir el aceite por toda la cavidad bucal ya que en la boca los receptores del gusto, o papilas gustativas, nos deben ayudar en la percepción de los llamados cuatro sabores fundamentales: dulce, salado, ácido amargo. El catador debe concentrarse en el orden en que se perciben estos sabores. El sabor ácido es un defecto cuando se nota su presencia, así como el salado que tampoco se encuentra en los aceites.

 

Una vez finalizado el análisis sensorial se requerirá una “acción mecánica”, es decir, una acción que nos ayude a limpiar nuestros órganos de los sentidos, tanto olor como sabor.

CATA DE ACEITE EN CASA

Para degustar un aceite en casa se puede usar como recipiente una copa de coñac y como vidrio reloj se puede usar la propia mano, siempre que esté limpia. Una forma de alcanzar la temperatura adecuada para el análisis, es depositar la copa en la palma de la mano a la vez que se gira permitiendo que a través del rozamiento se genere el suficiente calor. Para las fases olfativa y gustativa el catador-consumidor podrá dejarse llevar por sus sentimientos teniendo en cuenta que un buen aceite debe oler y saber al fruto del que procede, la aceituna, siempre que éste sea sano, fresco y con la madurez adecuada.