Los beneficios del aceite de oliva virgen  extra son indiscutibles. Su contenido en proteína vegetal o carbohidratos es prácticamente nulo, lo que lo convierte en un producto inmejorable, compuesto totalmente por grasa y lípidos.  Además, a medida que conocemos nuevos estudios, la lista de virtudes no hace más que engrosarse. Te citamos algunos motivos que te harán creer ciegamente en éste producto.

Beneficios del aceite de oliva virgen extra ¿qué nos aporta?

Si todavía no eres amante del aceite de oliva virgen extra, no dejes de leer este artículo que te hará creer definitivamente en él. Entre los principales beneficios del aceite de oliva virgen extra podemos citar que tiene acción antiinflamatoria, antitumoral, antitrombótica, antioxidante, antibacteriana, hipoglucemiante, cardioprotectora, antidiabética y hepatoprotectora.

El principio activo mejor valorado del AOVE es el ácido oleico. En estudios llevados a cabo, el ácido oleico fue capaz de reducir los niveles del gen Her2, asociado al cáncer de mama. El impacto del AOVE sobre la proliferación de células cancerosas es indiscutible. Estudios han demostrado una relación entre el consumo moderado de aceite de oliva virgen extra y la inhibición de ciertos tipos de cánceres, en concreto el cáncer de mama y el de colon.

Por lo tanto, el consumo moderado de AOVE, junto con una dieta saludable basada en frutas y verduras de temporada, puede ser primordial para prevenir los casos de cáncer.

Otras virtudes del AOVE

El aceite de oliva reduce además la inflamación de las articulaciones. Por eso resulta muy beneficioso para ayudar a prevenir el desarrollo de la artritis reumatoide o para mejorar su estado en las personas que la padecen.

El riesgo de padecer problemas circulatorios en las piernas también se puede ver reducido gracias al consumo habitual de aceite de oliva virgen extra.

La diabetes es otra de las enfermedades que pueden mejorar gracias a éste producto. Ensayos realizados en personas diabéticas se ha podido observar el impacto positivo del consumo de AOVE al reducir en un 44% el riesgo de padecer retinopatía, causante de la ceguera en diabéticos.

El aceite de oliva virgen extra contribuye a que tengamos unos niveles saludables de colesterol en sangre.

Otro estudio de PREDIMED (prevención por dieta mediterránea) concluyó que una dieta mediterránea con aceite de oliva virgen extra puede reducir en un 30% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como infarto o ictus.

El aceite de oliva virgen extra contribuye a normalizar la presión arterial y puede mejorar los casos de acidez gástrica.

El AOVE mejora la mineralización de los huesos, algo especialmente importante durante las etapas de crecimiento y tras la menopausia. También ayuda durante la vejez, porque puede reducir los daños cognitivos comunes.

¿Cuánto es lo recomendado?

El consumo diario de AOVE se podría enmarcar en unas 3 a 6 cucharadas diarias, dependiendo de las necesidades calóricas de cada persona.