El cultivo ecológico es un sistema de producción agrícola que trata de obtener alimentos de gran calidad, respetando el medio ambiente y conservando la fertilidad de la tierra.  Se caracteriza por optimizar la utilización de los recursos y no emplear productos químicos de síntesis, ni en la producción, ni en la transformación y comercialización.

La agricultura ecológica nace, en parte, a raíz del aumento de concienciación de la sociedad, por comer alimentos de calidad. Una tendencia que se ha empezado a notar fundamentalmente en CentroEuropa. Cada vez somos más conscientes de la importancia de una correcta alimentación. Apostar por alimentos saludables y respetuosos con el medio ambiente, puede aportarnos incontables beneficios.

La finalidad última  de la agricultura ecológica es obtener alimentos sanos y de mayor calidad, tanto desde el punto de vista nutricional como organoléptico.

Un ejemplo de producto procedente de este tipo de cultivo es el aceite de oliva ecológico. Obtenido de la aceituna recolectada de las parcelas ecológicas, y que a su vez es extraído por métodos físicos, sin ningún tipo de aditivos químicos.

El aceite de oliva ecológico proviene de una agricultura que respeta el medio ambiente y mejora la fertilidad de los suelos. Mediante la utilización óptima de recursos, sin empleo de productos químicos de síntesis. Es un producto de máxima calidad nutritiva, sanitaria y organoléptica, además, mantiene sus propiedades alimenticias durante más tiempo.

Beneficios del cultivo ecológico

Existen múltiples razones por las que se debe producir y consumir aceite de oliva ecológico, entre ellas;

-Se evita la erosión y contaminación de suelos y aguas

-Mejora de la fertilidad del suelo

-Mejora el equilibrio dentro el ecosistema del olivar

-Se colabora en la conservación del paisaje del olivar

-Producción de aceite de oliva libre de residuos químicos

-Se obtiene un valor económico añadido

La producción ecológica se fundamenta en dos restricciones básicas, que atañen a la fertilidad del suelo y a la lucha contra los parásitos, enfermedades y malas hierbas.

Con respecto a la fertilización del suelo se pueden utilizar distintas técnicas.  Desde el cultivo de leguminosas, pasando por las plantas de enraizamiento hasta la incorporación de abonos orgánicos.

Con respecto a la lucha contra los parásitos, la normativa propone medidas como la selección de variedades adecuadas, medios mecánicos de cultivo así como la quema de malas hierbas.

En Biolee utilizamos, por supuesto, productos 100% orgánicos y que respetan el medio ambiente. Una característica que además convierte nuestros productos en excelente calidad.

PRODUCTOS DE CULTIVO ECOLÓGICO